1. Infancia en Chillán y primeros estudios musicales
Claudio Arrau nació en el seno de una familia en la que la música desempeñó un papel esencial durante sus primeros años. Su madre, Lucrecia León, profesora de piano, reconoció tempranamente sus aptitudes musicales y contribuyó decisivamente a su formación inicial. Su padre, Carlos Arrau Ojeda, falleció cuando Claudio era todavía muy pequeño, por lo que la madre asumió un papel determinante en su desarrollo personal y artístico.
Desde la infancia manifestó una capacidad extraordinaria para comprender la escritura musical y reproducir al piano obras del repertorio europeo. Su aprendizaje temprano estuvo acompañado por el contacto con la música de compositores como Johann Sebastian Bach, Wolfgang Amadeus Mozart, Ludwig van Beethoven, Frédéric Chopin y Franz Liszt. Estas primeras aproximaciones contribuyeron a establecer un horizonte musical que, con el paso de los años, se ampliaría hasta abarcar buena parte de la literatura pianística occidental.
En 1908, cuando tenía cinco años, ofreció una de sus primeras presentaciones públicas en el Teatro Municipal de Chillán. El acontecimiento despertó el interés de la sociedad local y de quienes reconocieron en el niño una promesa artística excepcional. Su precocidad no debe comprenderse únicamente como una manifestación de facilidad técnica, sino también como el comienzo de una relación temprana e intensa con el lenguaje musical.
La noticia de sus capacidades llegó a círculos políticos y culturales de Santiago. Durante los años siguientes se realizaron gestiones para posibilitar su perfeccionamiento en Europa, en un momento en que Alemania ocupaba una posición central en la formación de numerosos músicos latinoamericanos. El apoyo económico del Estado chileno hizo posible que Arrau emprendiera, junto con su madre y sus hermanos, el viaje que cambiaría definitivamente el curso de su vida.